Si somos veganos, intolerantes a la lactosa, o simplemente lo preferimos, podemos sustituir la nata
líquida por leche de coco.
Podemos presentar nuestra crema helada con un poco de coco rallado por encima, unas virutas de chocolate o frutos secos picados.

Primero de todo pelamos y troceamos los plátanos y los metemos en el congelador durante al menos 5 horas.
Montamos el accesorio cuchilla en nuestro robot Küken.
Añadimos los 600 g de plátanos congelados, 100 ml de nata líquida y 30 g de cacao en polvo.
Trituramos 30 segundos a velocidad 5.
Retiramos la tapa y con ayuda de la espátula empujamos hacia el fondo los restos que hayan podido quedar en la pared del vaso.
Trituramos 30 segundos a velocidad 10.
Comprobamos que nuestra crema helada tiene la textura deseada, en caso de quererla más fina repetimos el paso anterior las veces necesarias hasta conseguir la textura deseada.
4 raciones