Recomendamos consumirlas frescas siempre que estén de temporada, para el resto del año podemos consumirlas congeladas.
Un consejo a la hora de limpiarlas es usar guantes de plástico, así evitaremos que nuestras manos se manchen del tinte que sueltan las alcachofas.

Sin ningún accesorio dentro de nuestro robot Küken incorporamos 1 litro de agua, sal y las alcachofas, a estas les quitamos las hojas más duras, parte del tallo y las puntas, y estos corazones los cortamos en seis trozos.
Cocemos 20 minutos a 120ºC y velocidad 1.
Retiramos las alcachofas y el líquido de la cocción, reservando un poco de este líquido para añadirlo al final de la receta.
Con el vaso del robot vacío montamos el accesorio removedor.
Incorporamos 50 ml de aceite de oliva.
Calentamos el aceite 2 minutos a 120ºC y velocidad 1.
Añadimos 200 g de cebolla pelada y troceada, tres dientes de ajo pelados y cortados en láminas, y una pizca de sal.
Cocinamos 10 minutos a 120ºC y velocidad 1.
Incorporamos 200 g de jamón cortado en taquitos pequeños.
Cocinamos 5 minutos a 120ºC y velocidad 1.
Añadimos una cucharada de harina y cerramos el robot. En el siguiente paso cuando haya transcurrido 1 minuto añadiremos el caldo que habíamos reservado de la cocción de las alcachofas, lo haremos por el orificio de llenado sin necesidad de abrir la tapa ni parar el robot.
Cocinamos 5 minutos a 120ºC y velocidad 1.
4 raciones