Por otro lado, si queremos que nuestra receta de crema de calabacín sea apta para veganos e intolerantes a la lactosa, podemos o bien no echar quesitos o bien sustituirlos por 100 ml de bebida vegetal, la de soja le va fenomenal pero podemos elegir cualquier otra.
Cuando vayamos a comprar los calabacines, os recomiendo que sean firmes al tacto. Compactos, sin golpes o manchas, y que se aprecie que son pesados en relación a su tamaño.
Es preferible llevarse los de tamaño pequeño o mediano, porque los que son más grandes suelen tener más pepitas en el interior y menos tiernos.

Montamos el accesorio removedor en nuestro robot de cocina Küken.
Incorporamos 45 ml de aceite de oliva.
Calentamos 2 minutos a 120ºC y velocidad 1.
Añadimos 500 g de calabacín y 400 g de patata en dados medianos, de unos dos centímetros. Las patatas peladas.
Cocinamos 10 minutos a 120ºC y velocidad 1.
Incorporamos 400 ml de agua y un poco de sal.
Cocemos 20 minutos a 120ºC y velocidad 1.
Sustituimos el accesorio removedor por el accesorio cuchilla.
Añadimos los cuatro quesitos.
Trituramos 30 segundos a velocidad 6.
4 raciones