Para celebraciones o después de una comida abundante, cosa que suele pasar, viene fenomenal tomar un sorbete de mandarina al cava. Digestivo y con ese toque de cava, está delicioso.

Primero de todo congelamos las mandarinas, para ello las pelamos, las separamos en gajos y quitamos todas las pepitas y hebras blancas que puedan tener. Las metemos en el congelador hasta que estén totalmente congeladas, unas 2 horas.
Montamos el accesorio cuchilla en nuestro robot Küken.
Incorporamos 50g de azúcar.
Molemos 30 segundos a velocidad 10.
Añadimos un limón pelado sin pepitas ni hebras blancas, las mandarinas congeladas y 300ml de cava.
Batimos 2 minutos a velocidad 10.
6 raciones