Una vez reposada la masa podemos empezar a preparar la masa para hacer nuestra pizza. Cortamos una porción y hacemos una bola con ella, en una superficie lisa bien limpia y seca espolvoreamos un poco de harina, colocamos la masa y vamos estirándola y dándole la forma deseada, para ello podemos ayudarnos de un rodillo de cocina, si no disponemos de él podemos utilizar una botella de cristal.
Con cuidado ponemos la masa estirada en una bandeja de horno con papel de hornear y preparamos la pizza a nuestro gusto.
