Por otro lado, si queremos que nuestra receta de crema de calabacín sea apta para veganos e intolerantes a la lactosa, podemos o bien no echar quesitos o bien sustituirlos por 100 ml de bebida vegetal, la de soja le va fenomenal pero podemos elegir cualquier otra.
Cuando vayamos a comprar los calabacines, os recomiendo que sean firmes al tacto. Compactos, sin golpes o manchas, y que se aprecie que son pesados en relación a su tamaño.
Es preferible llevarse los de tamaño pequeño o mediano, porque los que son más grandes suelen tener más pepitas en el interior y menos tiernos.